Tamiz de Cadera
Cuidar el desarrollo de sus caderas desde los primeros meses
El tamiz de cadera es una evaluación mediante ultrasonido que permite valorar el desarrollo de las articulaciones de la cadera del bebé y detectar oportunamente señales relacionadas con la displasia del desarrollo de la cadera.
Esta alteración puede estar presente desde el nacimiento sin producir molestias ni signos evidentes. Identificarla durante los primeros meses facilita la valoración especializada y, cuando sea necesario, iniciar el seguimiento o tratamiento oportunamente.
¿Qué es la displasia del desarrollo de la cadera?
La cadera está formada por la cabeza del fémur y una cavidad de la pelvis llamada acetábulo. En la displasia, estas estructuras pueden no desarrollarse o relacionarse adecuadamente, provocando desde una cadera ligeramente inestable hasta una luxación.
Aunque algunos bebés presentan señales visibles, otros pueden parecer completamente sanos. Por eso, la exploración de las caderas debe formar parte de las revisiones pediátricas durante los primeros meses de vida.

¿Cómo se realiza?
Durante el estudio, el bebé se coloca en distintas posiciones sobre una camilla. Se aplica una pequeña cantidad de gel y se utiliza un equipo de ultrasonido para obtener imágenes de ambas caderas.
La especialista evalúa la forma, posición, estabilidad y desarrollo de las articulaciones.
- No utiliza radiación.
- No requiere agujas.
- No causa dolor.
- No necesita sedación.
- No requiere ayuno.
- La mamá, el papá o tutor puede acompañar al bebé.
Es posible que el bebé se muestre inquieto por la posición o el contacto del gel, pero el estudio no es doloroso.
¿Cuándo se recomienda realizarlo?
El ultrasonido de cadera es especialmente útil durante los primeros meses de vida, antes de que los huesos estén completamente desarrollados. El momento más adecuado debe definirse de acuerdo con la edad, la exploración física, los antecedentes y la indicación de su pediatra.
En bebés mayores, el médico puede considerar otro estudio de imagen, como una radiografía, dependiendo de la edad y del caso clínico.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Se recomienda solicitar orientación médica cuando existe alguno de los siguientes antecedentes o hallazgos:
- Presentación pélvica o de nalgas durante el embarazo o nacimiento.
- Antecedentes familiares de displasia de cadera.
- Cadera inestable durante la exploración pediátrica.
- Embarazo con poco líquido amniótico.
- Diferencia aparente en la longitud de las piernas.
- Limitación para separar o mover una pierna.
- Pliegues de los muslos o glúteos aparentemente asimétricos.
- Recomendación expresa del pediatra.
Tener un factor de riesgo no significa que el bebé presente displasia, pero puede justificar una evaluación más detallada.
Recomendaciones para la cita
- Acude puntualmente; se respetarán los horarios programados.
- Viste al bebé con ropa fácil de retirar de la cintura hacia abajo.
- Lleva un pañal adicional y una manta.
- No es necesario que el bebé esté en ayuno.
- Puedes alimentarlo antes del estudio para ayudarle a permanecer tranquilo.
- Lleva estudios previos y cualquier indicación de su pediatra.
- Informa si nació en presentación pélvica o existen antecedentes familiares de displasia.
Detectarla oportunamente puede favorecer el desarrollo y movilidad de tu bebé
Agenda el tamiz de cadera y recibe orientación de nuestra especialista.
El ultrasonido de cadera complementa la exploración clínica y no sustituye las revisiones periódicas con el pediatra. La necesidad y el momento del estudio deben individualizarse según los antecedentes y hallazgos del bebé.
